en General

La importancia de tener un buen abogado

Cuando nos duele algo acudimos sin dudarlo al médico, igual que cuando se rompe una tubería en casa llamamos al fontanero. Entonces, ¿por qué no visitar a un letrado cuando lo necesitamos? A menudo, caemos en el error de subestimar la importancia de tener un buen abogado, un profesional que no solo nos puede ayudar a evitar problemas innecesarios, también según la tipología de nuestro caso nos hará ganar dinero o solucionar cuestiones de nuestro día a día. Verlo como un gasto innecesario es un gran error que nos saldrá muy caro. Para muestra un botón: el ejemplo más claro de esos momentos en los que cobra mayor protagonismo la importancia de tener un abogado es en los casos que somos víctimas de una estafa, como la que han sufrido cientos de personas en nuestro país con la fuga de constructores. Recordemos, por ejemplo, el popular caso Promogeser S.L, cuyo constructor desapareció dejando una importante deuda a las familias, a pesar de que ya desde un principio estaban viendo ilegalidades en la construcción de sus viviendas.
Pero no hace falta irnos a un caso que haya salido en televisión para comprender la importancia de tener un buen abogado. Todos conocemos a alguien que ha tenido problemas laborales, despidos improcedentes o finiquitos mal liquidados y que por miedo o desconocimiento no ha querido contratar a un letrado. Quien sí lo ha hecho, sabe que con una buena defensa todo es mucho más sencillo.

Un abogado para cada caso

Asimismo, es importante que el abogado que elijamos sea especialista en nuestra rama. Un laboralista no está 100% capacitado para defendernos ante un caso penal, al igual que un abogado mercantil probablemente no podrá ayudarnos a cobrar una herencia como lo haría un abogado especializado en derecho civil.
No pongas en duda la importancia de tener un buen abogado. Tu defensa debe ser siempre lo primero.