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¿Cómo elegir el nombre ideal para tu despacho de abogados?

Sí los profesionales podemos elegir el nombre de nuestro despacho ¿Por qué desaprovecharlo? El nombre debe expresar un concepto que comunique el mensaje clave del despacho. Debemos tener en cuenta que si nuestro despacho tiene un mal nombre estamos ayudando a la competencia, que no es poca.

La gran mayoría de los abogados optan por incorporar al nombre de su despacho el apellido de los socios del mismo. Es la opción más fácil pero, normalmente, no la mejor, dado que casi todos los despachos acaban recurriendo a la misma opción. Hay apellidos que son demasiado comunes y que, por lo tanto, no son distintivos. Un apellido difícilmente ocupará una posición única en la mente de los clientes, salvo que el apellido sea muy distintivo o el profesional tenga un gran reconocimiento social.

nombre empresa

A la hora de seleccionar el nombre para nuestro despacho debemos tener en cuenta una serie de consejos que nos ayudarán a tener un nombre distintivo:

1.       Evita el uso de nombres largos

Los nombres largos son obstáculos para la memoria. Para que el nombre sea recodado se tendrá que realizar una buena campaña de comunicación. Una buena elección sería, por ejemplo, abreviar el nombre con siglas.

2.       Evita el uso de palabras genéricas

Uno de los errores más comunes a la hora de elegir el nombre para nuestro despacho es el uso de palabras genéricas como asesoría jurídica, despacho de abogados, despacho jurídico, consultoría jurídica, bufete, etc. Los genéricos hacen que el nombre pierda fuerza.

3.       Evita el uso de latinismos

El uso de latinismos como Legal, Lex, Iuritas, Prolegis, etc., también abunda bastante.

4.       Poner tu nombre al despacho

Un despacho de abogados debe reflejar un nombre con personalidad, es decir, un nombre distintivo. Algunas firmas optan por escoger su nombre o los apellidos del socio para identificar su despacho. Poniendo tu nombre al despacho corres un riesgo: el cliente sólo querrá comunicarse contigo. Por otro lado, puede ser interesante potenciar el nombre del socio principal a través de su prestigio y reputación.

Así pues, a la hora de escoger el nombre para nuestro despacho deben evitarse los nombres largos, los nombres genéricos y los latinismos ya que muchos otros despachos ya han optado por ellos.  Lo óptimo es tener un nombre corto y de fácil pronunciación. Es importante decidirse por un nombre con personalidad que te diferencie del resto de despachos de abogados.