en Otros

El “coworking”: una opción para pequeños despachos en plena crisis económica

El “coworking” significa literalmente “trabajar conjuntamente” y en los últimos años se ha convertido en una forma de trabajo cada vez más en auge. En síntesis, se trata de un espacio común en el que trabajan diferentes profesionales liberales. Si bien al principio sólo optaban por el “coworking” profesionales como diseñadores gráficos, publicistas o arquitectos, la crisis económica ha hecho que ningún ámbito profesional se libre de buscar opciones para recortar gastos: actualmente ya encontramos espacios de “coworking” para abogados. En Barcelona hace meses que funciona el Centre de Suport Professional en la Ciutat de la Justícia (Hospitalet de Llobregat), un centro gestionado por el ICAB i la empresa Urbicsa. Y en Madrid un grupo de bufetes pequeños ha creado un centro de “coworking”, Unifortia, que ofrece multitud de servicios y tarifas diferentes para aquellos abogados que no tengan despacho propio. Por ejemplo, dentro de la tarifa “Plan Profesional”, por 139 euros mensuales un abogado dispone de una sala de visitas, de un espacio de trabajo durante 2 días al mes (por cada día de más se cobran 10 euros), así como de un número de teléfono asignado donde recibir las llamadas de clientes.

El “coworking” es una opción económica de disponer de un lugar de trabajo, pues permite reducir gastos de alquiler de local y de recursos varios. Pero, además, el “coworking” tiene otros puntos fuertes a tener en cuenta.

Espacio
El concepto de “coworking” va ligado a un espacio amplio, luminoso y motivador. Este espacio – siempre compartido – es también multifuncional, pues en él se puede trabajar colectivamente, pero también individualmente. Además, permite hacer reuniones y recibir visitas de clientes como en cualquier otra oficina o bufete de abogados.

Dinámicas
Compartir un espacio de trabajo también implica que los contactos se multipliquen, ya sean clientes, proveedores o colaboradores.
Pero no sólo se multiplican los contactos, también se multiplican las ideas. El hecho de compartir espacio con otros profesionales – sean o no del mismo gremio – permite que las ideas se multipliquen, por ejemplo en una reunión brainstorming o tomando un café en el office.

Posibles evoluciones
El “coworking” hace posible que también que se estrechen las colaboraciones entre profesionales del mismo gremio o de diferentes ámbitos, dando lugar a proyectos compartidos o a colaboraciones esporádicas.